Caballeros del Pilar

MEDITACIÓN ABRIL 2021

6 abril 2021

Queridas Damas  y Caballeros, en el mes de abril os invito a meditar en la Nota de los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, Jornada por la Vida 25 de marzo de 2021.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Bendita  y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza, por siempre sea bendita y alabada. Gracias, Señora del Pilar, por haber venido a Zaragoza, y dejarnos TU PILAR, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Señora del Pilar, acorta este tiempo de prueba, que cese esta pandemia; que haya trabajo digno para todos. Pide al Dueño de la mies que llene de seminaristas santos el seminario de Zaragoza.

En el contexto del Año de San José,  los Obispos quieren poner su mirada en este gran santo para “aprender a ser custodios de la vida”.

  1. Custodios de la vida. “José recibe la misión de custodiar y proteger a María y al bebé que lleva en sus entrañas”. En la actualidad “muchos erigen como criterios determinantes para evaluar si una vida merece la pena ser vivida o no la salud, el bienestar o la utilidad. Desde esta mentalidad, se plantea descartar aquellas vidas que no cumplen con estos parámetros. Este descarte de vidas humanas, que es deplorable en sí mismo, es aceptado por muchos desde el paradigma emotivista que conduce a emitir juicios y a tomar determinaciones, no desde la razón, que nos lleva a promover el bien y adherirnos a la verdad, sino desde un puro sentimentalismo”.

La reciente proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia muestra que avanza la cultura de la muerte. Ante esta situación, nos preguntamos cuál debe ser nuestra respuesta, en este momento histórico. “Nos equivocaríamos, dicen nuestros Obispos,  si cayéramos en el derrotismo al pensar que esto no tiene solución o que no hay marcha atrás. También sería equivocado vivir con los brazos cruzados en un constante espíritu de queja”.

Fijarnos en el ejemplo de San José iluminará nuestro camino. Comenta el papa Francisco: “Él era el verdadero “milagro” con el que Dios salvó al Niño y a su madre”.

  1. La vida es siempre un bien. “Como san José, ante esta cultura de la muerte, debemos ser custodios de la vida porque, como afirmaba san Juan Pablo II, “la vida es siempre un bien”. La vida “es un don que proviene de la misteriosa y generosa voluntad de Dios”. En “ella hay un orden previo y un destino profundamente querido por su Creador. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó”. Dios nos ama “con un amor infinito, con un amor eterno. Tal como se expresa en el libro de Jeremías: “Antes de formarte en el vientre, te elegí; antes que salieras del seno materno, te consagré: te constituí profeta de las naciones” (Jer 1, 5). “La vida humana ha sido enaltecida a lo más alto cuando el mismo Hijo de Dios se hace hombre. “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Jn 1, 14).

La vida humana “vale en sí misma y no está ligada al vigor físico, ni a la juventud, ni a la salud física o psíquica. Es un bien fundamental para el hombre”.

“La Iglesia nos enseña que la vida de todo ser humano ha de ser respetada de modo absoluto desde el momento mismo de la concepción, porque el hombre es la única criatura en la tierra que Dios ha “querido por sí misma”, y el alma espiritual de cada hombre es “inmediatamente creada” por Dios; todo su ser lleva grabada la imagen del Creador. La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta “la acción creadora de Dios”… Solo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente”.

  1. Con valentía creativa. “La Iglesia, que es Madre, nos invita a tener esa valentía creativa en la custodia y la defensa de la vida humana”. Recuerdan los Obispos  que “incurable”,  no es nunca sinónimo de “in-cuidable”. E invitan a todos los cristianos a cuidar la formación para estar “dispuestos siempre para dar explicación a todo el que os pida una razón de vuestra esperanza” (1 Pe 3, 15).

Queridos Caballeros y Damas, acudamos a la intercesión de san José, custodio de la vida y patrono de la buena muerte, y de santa María, su Esposa y Madre de Jesucristo, para que nos hagan apóstoles del Evangelio de la Vida.

Vuestro Director Espiritual: Pedro-José.

Last modified: 6 abril 2021

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