Caballeros del Pilar

MEDITACIÓN DEL MES DE ABRIL DE 2020

31 marzo 2020

Queridas Damas y Caballeros:

En el mes de Abril de 2020, os invito a meditar en la Iglesia en salida, hogar acogedor.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Bendita  y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza, por siempre sea bendita y alabada. Gracias, Señora del Pilar, por haber venido a Zaragoza, y dejarnos TU PILAR, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Queridas Damas y Caballeros, se nos llama a misionar “a tiempo y a destiempo”. Cada bautizado ha de ser  discípulo misionero, con el deseo de hacer realidad el mandato misionero que nos dejó Jesús antes de subir al Cielo: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28,19). De otra parte, el Papa Francisco “nos apremia, con insistencia, a ser cada vez más una Iglesia en salida misionera”.

Asumamos el desafío de salir a misionar a tiempo y a destiempo.  Hoy, necesitamos con urgencia gritar que Jesús está vivo, que quiere salvarnos. Muchas personas piden y necesitan que les anunciemos la verdad del amor y de la vida. Su Santidad el Papa, en el Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones de 2019, hablaba de “Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo”.

La Iglesia está en misión en el mundoLa fe en Jesucristo nos da la dimensión justa de todas las cosas, haciéndonos ver el mundo con los ojos y el corazón de Dios; la esperanza nos abre a los horizontes eternos de la vida divina; la caridad, que pregustamos en los sacramentos y en el amor fraterno, nos conduce hasta los confines de la tierra”.

Renovemos nuestro compromiso bautismal misionero. Escuchamos al Papa: “hoy sigue siendo importante renovar el compromiso misionero de la Iglesia, impulsar evangélicamente su misión de anunciar y llevar al mundo la salvación de Jesucristo, muerto y resucitado”.

En la vela ante Nuestra Señora del Pilar, pide al Espíritu Santo, que ayude a los bautizados a profundizar en el sentido misionero de nuestra adhesión de fe a Jesucristo, fe que hemos recibido gratuitamente en el bautismo. El Bautismo nos ha consagrado a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. La comunión con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es fuente de una vida nueva junto a tantos hermanos y hermanas.

En palabras del Santo Padre: Una Iglesia en salida exige una conversión misionera constante. Pídeselo al Espíritu Santo: Concédenos una conversión misionera constante.

Nos pide el Papa una Salida hacia una Iglesia-hospital de campaña, que atiende a toda persona que la busca. Salida hacia una Iglesia-pueblo de Dios, hijos de Dios y hermanos de Jesucristo, que viven el mandamiento del Amor: “Que os améis como Yo os he amado”.

El primer año de su Pontificado, el papa Francisco, como bien sabéis,  publicó su Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (2013). En ella, expresa la necesidad de anunciar el evangelio en el mundo actual de manera novedosa y creativa, exhortando a los creyentes a iniciar una nueva etapa de evangelización.

Evangelii Gaudium (EG) es un programa de trabajo para todos los católicos; es una nueva opción misionera, “capaz de transformarlo todo” (EG, 27); para ello, hay que “poner los medios necesarios” (EG, 25). Es un documento para “Despertar”. La llamada del Papa es muy profunda, como si nos dijera: ¡Despertad”! No sigamos perdiendo el tiempo en cosas secundarias. ¡Entremos en un estado de misión, de salida, de cercanía con todos! ¡Que nadie se quede sin oír el anuncio de un Dios que nos ama, que nos salva, que vive! ¡No nos quedemos encerrados, salgamos!

No nos pide que organicemos alguna misión popular, sino que entremos en un “estado permanente de misión” (EG, 25): “Espero –dice el Papa- que todas las comunidades procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están. Ya no nos sirve una “simple administración”. Constituyámonos en un “estado permanente de misión”. “La pastoral en clave de misión pretende abandonar el cómodo criterio pastoral de: “siempre se ha hecho así” (EG 33).

 Queridas Damas y Caballeros, seamos  “audaces y creativos”, actuemos  “con generosidad y valentía”.

Vuestro Director Espiritual: Pedro-José.

Last modified: 31 marzo 2020

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